A la inversa

Es muy posible descubrir el placer de tener sexo incluso en una posición muy inusual. Las posiciones sexuales a la inversa, cuando los cuerpos están ubicados en la dirección opuesta, proporcionan a ambos amantes una percepción sensual muy placentera.

La posición sexual a la inversa no requiere solo la posición acostada: todo depende de tus deseos. Si tu cuerpo te permite tener relaciones sexuales en una posición sentada o incluso de cabeza y además, estás ansioso por probar esas posiciones, ¿por qué no? Aunque no puedas ver de frente a tu amado, esta posición despertará nuevas y emocionantes sensaciones las cuales son increíblemente eróticas.

Estas posiciones ayudarán a ambos a entender las sensaciones de cada uno y, por supuesto, a descubrir el otro lado de las intimidades de su relación la cual con estas iniciativas, se va tornando más variada y apasionada.